Ahora sí. Ahora sí que estoy esperando.
Siempre me ha parecido una expresión un poco tonta o ñoña, ésa de "estás esperando" para decir que estás embarazada. Yo desde luego no me paso mis embarazos esperando el parto, sino que los disfruto, o los sufro a veces; en cualquier caso los vivo.
Pero ahora, de 38 + 4 semanas, con Nora de nalgas... Sí, ahora sí, ahora estoy esperando al parto, expectante, un poco nerviosa, con ilusión y también con miedo.
No puedo dejar de pensar que si mi niña estuviera en cefálica yo estaría pasando estas últimas semanas mucho mejor, más emocionada y relajada, más feliz... Como un niño esperando el día de Reyes. ;-)
Pero reconozco que tengo una mezcla de sentimientos un poco extraña. Sé que la cesárea es una posibilidad muy real para mí, y me da miedo. Sobretodo la recuperación. Bueno, me da miedo todo un poco.
He decidido que voy a dejarme llevar y confiar en los profesionales del Hospital de Torrejón.
He decidido que quiero un parto de nalgas.
Y que lo quiero sin epidural, al menos mientras se pueda.
He decidido que voy a preguntar a la ginecóloga que me toque si puedo dilatar tranquilamente en una sala, esté la niña como esté (podálica o nalgas). Si es necesario que me pongan la anestesia cuando esté en completa y al quirófano. Al menos mi niña y yo habremos hecho ese trabajo de parto que tanto nos va a beneficiar, estaremos llenitas de buenas hormonas que nos lo harán todo un poco más fácil, mi sensación será que he colaborado en el nacimiento de mi hija, que le he dado todo lo que he podido darle. Y ella lo vivirá todo de una forma un poco más normal, de acuerdo a lo que dicta la naturaleza.
Las cartas están echadas, todo depende de si hay alguna ginecóloga allí de las que saben atender partos de nalgas en el momento en que yo llegue. También de cómo esté colocada Nora y del resto de parámetros que tengan que valorar. Pero sea como sea, yo intentaré que mi niña nazca de la mejor manera posible.
Y si esto acaba en cesárea, al menos sé que no hay otro hospital mejor en todo Madrid para que me la hagan.
Creo que tengo todo esto bastante asumido, pero me pasa una cosa: no puedo parar de imaginarme maravillosos partos naturales de nalgas. He llegado a visualizar una cesárea, pero completamente irreal, creo, en la que me dejaban ver cómo sacaban a Nora desde dentro de mi cuerpo. No sé si es una locura, pero creo que quiero verlo. Me encantaría que en el último momento apartaran la sábana y me dejaran ver cómo sale. Me da la sensación de que va a ser muy raro que de repente me pasen a un recién nacido por encima de esa sábana, sin yo preverlo apenas, porque ni voy a sentir nada ni voy a ver nada. De repente me dirán: aquí está, y yo tendré que creerme que esa es Nora.
Supongo que será imposible que acepten esa petición. Al menos espero que sí estén dispuestos a ir narrándomelo todo con todo detalle.
Estas expectativas tan altas, este soñar despierta, también lo tenía cuando estaba al final de mi primer embarazo. Después las cosas no salieron como yo me imaginaba (ni de lejos) y lo pasé un poco mal. No quiero que se repita.
Pero bueno, más no puedo hacer, estoy en el mejor hospital para tener un parto respetado, hacen partos de nalgas, no separan en las cesáreas, dejan entrar el padre en quirófano...
Lo dicho, la suerte está echada... Nora, te estoy esperando con los brazos abiertos... y la teta fuera!!! :-)