lunes, 1 de junio de 2015

La lactancia es feminista




Dar el pecho es muy sacrificado. No puedes seguir con la teta si vas a reincorporarte al trabajo. El pecho es muy esclavo. La maternidad devuelve a las mujeres al hogar. Los que dicen que el pecho es lo mejor no piensan en las mujeres, sólo en los bebés”.

Hay quien piensa que determinados “modelos de crianza” no le hacen ningún bien a las mujeres. Que criar “con apego”, dar el pecho, cogerte una excedencia para ocuparte tú misma de tu hijo... son acciones que perjudican al feminismo, que perpetúan roles sexistas.

Creo que una mujer (y un hombre) debe tener derecho a criar a su hijo como mejor le plazca. Por desgracia, esto no es posible en esta sociedad. Como no podía ser de otra forma, el peso del patriarcado cae sobre nuestras cabezas, pero en este caso de un modo especialmente perverso, porque además de las dificultades que nos encontramos de por sí, vemos que son las mismas mujeres que luchan por la igualdad de derechos y oportunidades las que a veces nos perjudican, nos limitan y nos reducen con su discurso.

Mis tetas, mi útero, mi aparato reproductor enterito, es mío y sólo mío. Yo decido si doy el pecho, cómo, cuánto tiempo y por qué lo hago. Es algo muy personal; tanto como la decisión de tener hijos o no tenerlos; tanto como un aborto.

Yo debería tener todas las facilidades a mi alcance para ejercer mi matenidad como mejor me pareciera. Eso, por supuesto, incluye dar el pecho sin tapujos, sin salas de lactancia, sin horarios, y sin el miedo (infundado) de que poco menos que me voy a convertir en “supermaruja al ataque con rulos” (con perdón de Marujismo) y que jamás de los jamases encontraré un trabajo digno.

Primero: como mujer, y sobretodo como persona, el trabajo me la pela muchísimo. Y me hace mucha gracia que la mayor aspiración de algunas sea encontrar un super trabajo con el que poder competir con los super hombres que trabajan 12 horas al día en super oficinas. Siempre me ha parecido muy triste y muy indignante ver a esos hombres que apenas llegan para dar el beso de buenas noches a sus hijos. Que viven para trabajar. Que no saben hacer otra cosa. Que ni a tomar una triste caña salen. Que no desconectan. Ese nunca será mi modelo a seguir, y ójala no fuera el de nadie. El mundo va como va porque la ambición nos ciega.

Segundo: a un hombre nadie le pone entre la espada y la pared de esa forma tan rastrera. Bastante tenemos con ser el sexo discriminado desde el principio de los tiempos, bastante tenemos con las dificultades añadidas que tenemos en el mundo laboral, bastante tenemos con aguantar al gilipollas de turno que nos pregunta en las entrevistas de trabajo si tenemos hijos o pensamos tenerlos, como para encima ponernos piedras en nuestro propio tejado feminista y directamente recurrir a la autodiscriminación. Resulta que no puedo dar el pecho más allá de los 5 ó 6 meses, aunque quiera hacerlo; resulta que no puedo cogerme un año de excedencia, aunque quiera hacerlo... porque tiraré años de lucha feminista por la borda, porque las mujeres no nos podemos permitir ese lujo, porque es que los hombres no se cogen excedencias y es que no cuidan de sus hijos y claro daré una mala imagen feminista y el patriarcado ganará un punto en su partido y yo al entrar cada día en la cocina haré que una mujer en un lugar del mundo pierda un derecho... Debe ser que aunque no trabaje, no puedo cocinar y comer en mi casa, igual me tengo que poner un tacón, alisarme el pelo y maquillarme (muy feminista esto, claaaro. Será que tiene más glamour que hacer una tortilla de patatas...) y bajarme al bar de abajo a comerme el menú del día por 10 euros. Mejor a las 16 semanas me reincorporo a mi puesto de MIERDA donde gano un sueldo de MIERDA en pro del feminismo y la igualdad (¡JA!), aunque yo esté jodida como una perra y echando de menos a mi bebé. ¿Se puede echar de menos a un bebé siendo feminista, o no vale esto? Ah claro espera, si los hombres echan de menos a sus bebés sí, si no, no.

Pues no, esto NO ES FEMINISMO. Esto es estupidez.

Yo soy feminista, y por eso elijo. Elijo hacer lo que me sale del coño, que casualmente es mi hijo. Y elijo quedarme a cuidarlo. Y no creo que eso sea echar nada por la borda, en todo caso es dar algo de luz a una sociedad podrida por el consumismo, la productividad y el dinero, donde los cuidados no se respetan, donde vale más un traje de chaqueta que una mano en la frente de un niño con fiebre. Muy triste.

Yo soy feminista y lucho por un mundo más humano, porque mientras este mundo sea como es, mientras el capitalismo campe a sus anchas y sólo exista lo que se puede vender o comprar con dinero, no existirá igualdad para las mujeres, y eso lo sabe la feminista más básica. O debería. De hecho, en un mundo como el que sufrimos cada día, ni cabe el feminismo ni cabe nada que merezca la pena.

Así que basta ya de decirme a mí, como mujer, hasta cuándo debo dar el pecho sin poner en peligro todo el camino andado. Porque precisamente lo que estás haciendo tú con eso es desandarlo. Como mujer elijo, elijo cuidar a mi hijo, elijo salir a mi hora del trabajo, elijo no hacer horas extra, elijo una reducción de jornada, que en realidad deberíamos tener todos y todas porque los horarios de trabajo no son compatibles con una vida digna, y si los hombres no lo eligen... ellos se lo pierden. Mientras tanto yo seguiré luchando por lo que creo que ayuda al feminismo: la sensibilización en las empresas, los gobiernos progresistas que inciden en las políticas sociales, los horarios racionales, la implicación de los hombres en los cuidados, la conciliación (que no pasa por hacer millones de guarderías desde los 0 años, NO. Pasa por entender que antes de trabajadores somos seres humanos. Que no es cuestión de subir 44 €. la pensión a las mujeres con dos hijos y ya, efectivamente, pero tampoco de equiparar la baja de paternidad a la de maternidad para que los dos tengamos 16 semanas de mierda, yo tenga que separarme de mi hijo antes de que cumpla los 5 meses, se nos complique la logística de su alimentación, se quede sin la compañía de sus padres, sin sus brazos y sin su teta, y encima no podamos repartirnos nuestras bajas como mejor nos venga a nosotros como familia)... y por supuesto la promoción de la lactancia materna:

-porque ahorra dinero, mucho dinero, a las arcas del estado.

-porque es gratis.

-porque implica que grandes multinacionales pierdan parte del poder que tienen.

-porque no quiero que se rían de mí creándome necesidades inexistentes asociadas a la lactancia artificial.

-porque una mujer debe tener acceso a toda la información sobre su propio cuerpo, su propio hijo y la mejor forma de alimentarle para ella. Y eso hoy en día no se da. Y digo mujer y no hombre porque la decisión de alimentar a un bebé con lactancia materna debe ser única y exclusivamente de la mujer, porque hablamos de su cuerpo.

-porque favorece que las tetas dejen de ser consideradas únicamente un objeto de deseo sexual. Y eso ayuda a que dejemos de ser consideradas sólo imagen, sólo sexo, sólo estética.

-porque tenemos que acabar con la represión que sufren muchísimas mujeres por el simple hecho de enseñar un poco el pecho al alimentar a su hijo en un sitio público.

-porque es el mejor alimento que puede recibir un bebé, lo producimos nosotras y nos da autonomía, libertad y poder.

-porque me gusta dar el pecho a mis hijos.

-porque tengo derecho a hacerlo.

-porque quiero.


La maternidad es una de las cosas más reivindicativas que existen. El amor también. No habrá igualdad sin cuidados, no habrá igualdad sin amor. ¿Por qué no miramos más allá?

Dejadnos elegir. Y ayudadnos, no nos pongáis piedras en el camino. Las madres lo tenemos muy difícil hoy en día (y también los padres que quieren ejercer como tales, aunque menos). No digáis que pasemos por el aro. Ese no es el camino.

El camino es cambiar la sociedad, las mentes. Cambiemos las leyes, protejámonos.

Aumentemos el permiso de maternidad. A 1 año.

Consigamos que nos reserven el puesto de trabajo más tiempo.

Que el segundo año podamos coger otra baja con la mitad de sueldo.

Que el padre pueda tener la misma baja con los mismos derechos si la mujer quiere reincorporarse a su puesto.

Dejemos que la familia elija cómo quiere organizarse.

Promovamos una baja de paternidad de 1 mes. Penalicemos a las empresas con padres trabajadores que no se acogen a ella. Luchar por una baja de paternidad más larga es, con todos mis respetos a los padres, una lucha que no es la mía. Que me demuestren que la quieren. Entonces lucharemos juntos. Pero es que yo, mujer, tengo muchas cosas por las que luchar y muy poco tiempo. Y si los puntos anteriores se cumplieran, ni siquiera sería necesario.

Acabemos con el mobbing.

Tenemos ejemplos que funcionan en otros países, pero aquí unos no quieren porque son unos machistas y otros tampoco porque no quieren que se les acuse de serlo. Y los perjudicados somos todos. Y mientras tanto este mundo sigue ignorando a los niños, sigue ninguneándolos, faltándoles al respeto sin siquiera ser consciente de que lo hace. En las leyes, en las escuelas, en los bares, en los aviones, en las calles. Y así nos va.

Las mujeres tenemos la capacidad de gestar, parir y amamantar, y los hombres no. No pasa nada, no es malo ni bueno, simplemente es así y debemos adaptar nuestra sociedad y nuestras normas a esta realidad. No podemos permitir que una mujer se quede fuera del mercado laboral sólo porque quiere ser madre. ¡No podemos permitirlo! No podemos permitir que nuestros hijos se críen en guarderías desde las pocas semanas de vida mientras nosotros, sus padres y madres, no hacemos otra cosa que trabajar para la rueda del capitalismo, para tener dinero a final de mes para pagar el recibo de las 10 horas diarias de escuela infantil y la gasolina para nuestros dos coches con los que vamos a trabajar. Es tan absurdo... Racionalicemos horarios. Revaloricemos los cuidados. Pongamos por delante lo que nos hace humanos, nuestro amor, nuestra capacidad de cuidar, nuestras ganas de darnos a los demás.

Creo firmemente que un modelo de crianza respetuoso, con apego, sin prisas, nos conduce a una sociedad mucho más evolucionada, generosa, solidaria e igualitaria.

Por todo esto quiero luchar.

Soy madre, doy el pecho, cogí una excedencia y soy feminista. Siempre lo seré y siempre reivindicaré esa palabra... Aunque algunas me lo pongan un poco difícil.

Feliz maternidad.

29 comentarios:

  1. Gracias, bichi, te admiro profundamente. Mil besos.quili

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  2. Amén a todas y cada una de tus palabras

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  3. Completamente de acuerdo! Ole y ole por cada una de tus palabras.

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  4. Me quito el sombrero por este post,y te aplaudo,pienso lo mismo que tu,lactancia y crianza natural son la verdadera revolución feminista!!
    Besos y comparto

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  5. La verdad es que estoy totalmente de acuerdo contigo. Yo por ejemplo no quiero tener hijos (o al menos de momento, eso me dicen), pero cada una es libre de educar a su hijo como quiera.

    Un beso!

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  6. Es nuestro cuerpo y con el tenemos el derecho a hacer lo que nos plazca sin prejuicios, ¡ole!
    Preciosas fotos
    ¡Un besito!

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  7. Pedazo de post!!! te doy toda la razón!!! para el resto soy una de esas mujeres que se están cargando el feminismo, para mi familia y sobre todo para mi hijo, soy una mujer feliz que ha podido elegir lo mejor para los míos.

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  8. Muy buen artículo!
    Yo ya no me quiero etiquetar como feminista, pero pienso, igual que cada vez más gente, que la lactancia debería ser un asunto feminista, un asunto que las feministas recuperaran para sí, porque efectivamente, lo es, lejos de cierto discurso feminista imperante que ve la lactancia y la maternidad como un elemento "esclavizante" para las mujeres, quienes hemos lactado sabemos que ha sido un proceso altamente empoderante!!!
    Cuelgo por aquí este enlace a un artículo clásico que escribió la catedrática de antropología de la York University, Penny Van Esterik, para WABA:
    Lactancia materna: un asunto feminista
    Un abrazo!

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    1. Gracias Ileana!! Lo leeré con calma, tiene buena pinta.
      Yo no me rindo aún con el término feminista, no quiero desprenderme de él!! ;-)

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    2. Leído! Me ha gustado mucho. Me quedo con estos dos párrafos, porque vienen muy a cuento de lo que estamos hablando:

      "Las madres dan a luz y producen leche. Si el trabajo de amamantar se valora como un trabajo productivo y no como una "tarea" de las mujeres, entonces deben crearse mejores condiciones para lograr una integración exitosa con las otras actividades que realizan las mujeres.

      Esto implicará cambios en la legislación para ofrecer, a las madres que además trabajan fuera del hogar, permisos por maternidad y para que amamanten, guarderías infantiles y otras estrategias que necesitan las mujeres que realizan doble o triple jornada laboral. Una definición de trabajo, centrado en la mujer, debe considerarse y debe tomar en cuenta la importancia social de la lactancia materna".

      Gracias otra vez! Besos!

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    3. Bravo!!! No se puede dicir mejor!!! Comparto cada palabra, cada coma, cada espacio y.punto. ;)

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    4. Bravo!!! No se puede dicir mejor!!! Comparto cada palabra, cada coma, cada espacio y.punto. ;)

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    5. Bravo!!! No se puede dicir mejor!!! Comparto cada palabra, cada coma, cada espacio y.punto. ;)

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  9. Creo que se mezclan varias cosas en el Post, para mi la lactancia materna también es empoderante y nadie debería decidir en nuestro cuerpo peeero las condiciones de trabajo en nuestro país no son solo una cuestión de feminismo, no creo que a mujeres que deciden trabajar y a hombres les encante tener un horario laboral tan extenuante o comer un menú en el bar más próximo, no creo que sea una cuestión de simple avaricia o de sentirse mejor o mas "feminista" que otras. Los sueldos son muy bajos a la par que faraónicos son los horarios, hay muchas situaciones de pobreza y paro, muchas mujeres decidirán seguir con su empleo por razones económicas y de supervivencia.
    También está la cuestión de ciertos tipos de trabajo, como el mío, si dejo de hacer música siete años dudo mucho que alcance un nivel óptimo para continuar haciéndolo o una orquesta que tenga una silla para mi entonces.
    La cuestión es sentirnos libres de elegir y las políticas económicas y de conciliación no están por la labor.
    La lucha debe continuar hasta que encontremos dignidad para todos, para las feministas, para las mujeres criadoras, para los hombres criadores, para las mujeres brillantes, para las que no lo son tanto, para los niños que merecen las mejores condiciones, en fin, espero que no se trate de una utopía y que desde la crianza con apego se utilice la empatía también para los que piensan de modo diferente

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    1. Efectivamente, la cuestión es sentirnos libres de elegir. Pero por desgracia hoy en día no se puede.
      Para mí las condiciones laborales sí son una cuestión feminista, porque no hay igualdad en ese ámbito entre hombres y mujeres, y la estructura laboral, la empresa, está montada para personas sin cargas familiares. Y las mujeres nos hemos incorporado al mercado laboral y ahora todos asumimos las cargas familiares (en teoría) y la empresa y sus normas y leyes tienen que cambiar. Mientras tanto, como siempre, las mujeres penalizamos. Muchos hombres y mujeres trabajamos por una cuestión de dinero y precisamente por eso nos sentimos esclavos del sistema, explotados por 4 euros y sin derechos. Sin que nadie responda por nuestra familia, sin que nadie piense en nuestros hijos nada más que para crear guarderías, y encima cada vez más caras.
      Lo que me jode es que en lugar de intentar cambiar el sistema y sus estructuras, nos centremos en pedir para nosotras lo mismo que los hombres, dejando así a la altura del betún a la ma/paternidad, los cuidados y la crianza. Independientemente de que tengamos hijos o no, se trata del futuro de la humanidad, se trata de algo puramente humano, se trata de sentimientos, de amor!
      Y luego quien quiera currar 12 horas al día 7 días a la semana que lo haga, hombre o mujer. Pero que no sea porque no le queda más remedio que hacerlo.
      Muchas feministas piensan que directamente la maternidad anula a la mujer. Que nuestros hijos no deben ser nuestra mayor prioridad y que con nuestra actitud estamos perjudicando a las demás. Eso es lo que no puedo entender ni aceptar. Odio la frase esa de "además de madre soy mujer". Me parece muy absurda.

      Yo creo que estamos diciendo lo mismo ;-)

      Besos!!

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  10. Me encantó y comparto tus pensamientos!

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  11. Me encantó y comparto tus pensamientos!

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  12. Me ha encantado Bichi y estoy contigo al cien por cien.... dos super tetas que alimentan a mis dos hijas y de las que me siento muy orgullosa. Soy mamá, soy feminista, pero sobre todo soy YO la que lo eligió: Teta, Excedencia y reducción de jornada. Mis hijas son las mayores beneficiarias y yo también. :) (Mariza)

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    1. Gracias Mariza, me encanta verte por aquí! :-)

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  13. ¡Me ha encantado el post!
    Yo también pienso que ante todo deberíamos ser libres de elegir y hacer lo que más nos apetezca, lamentablemente esto no es factible en casi ninguna empresa. Cuando tuve a los mellizos me reduje la jornada (de 40 horas a 20), era la encargada en una tienda y tuve miedo a que me quitaran el cargo, sin embargo no lo hicieron. También elaboré un planing de trabajo para poder elegir los turnos y poder compaginar mi trabajo con el de mi marido, prescindiendo así de guardería, también me lo aceptaron. Sin embargo es no es lo habitual.
    A mi lo que más me llama la atención es que las mujeres que más pregonan la crianza respetuosa y con apego son luego las que más zancadillas ponen. O a lo mejor soy yo la que he tenido la mala suerte de encontrarme con todas, pero de verdad que he tenido muy malas experiencias en ese sentido.
    Mi decisión cuando cerraron la tienda fue que no trabajaba más. Y en esas me hallo. No sé cuanto tiempo resistiré (No es fácil vivir con un sueldo para seis), pero ahora me siento libre como los pájaros. No tengo que pasar nervios para que las vacaciones me coincidan con mi marido, no tengo que ver a mis hijos agarrados a la falda porque me tengo que ir y no quieren, no tengo que aguantar las normas de nadie. ¡Soy tan feliz!

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    1. Por lo que cuentas tuviste bastante suerte en tu empresa, sí.

      Vivir como estamos viviendo nosotras para mí es un lujo. Como tú dices, libertad, sin horarios, sin sentirte esclava del trabajo... Es cierto que no hay independencia económica, eso es un hecho. Pero si es necesario, por supuesto yo busco trabajo, y quiero pensar que lo encontraría y que saldría adelante. No puedes vivir atada al mundo laboral con el miedo constante de que si alguna vez te quedas sola en la vida no vas a tener suficiente dinero. Bueno, al menos en mi entorno yo me siento bastante protegida en ese aspecto.

      Tampoco sé cuánto aguantaremos... Quizá no mucho más. Pero mientras tanto, eso que nos llevamos todos!! :-)

      Un besazo!

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  14. Yo no me considero feminista, pero estoy muy de acuerdo con la mayor parte del post. Espero que poco a poco vayamos cambiando las cosas.

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    1. Si piensas que las mujeres y los hombres deben ser iguales en cuanto a derechos, y que las mujeres no deben ser discriminadas por razón de sexo (ni los hombres, obvio), eres feminista ;-) Otra cosa es que te gusten más o menos las corrientes feministas actuales, o cómo se ha desarrollado la lucha feminista, o ciertas actitides de ciertas feministas, o la discriminación positiva... Pero todos, hombres y mujeres, deberíamos ser y considerarnos feministas.

      Un saludo!!

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  15. Ole!! Estoy de acuerdo en casi todo. Aunque personalmente me resisto a incidir en los beneficios de la lactancia materna, no porque crea que no los haya, sino porque me parece que en el fondo cada familia sabe lo que es mejor para ella y para su salud física, emocional, psicológica y laboral... Entiendo que para muchas familias la lactancia materna no tiene porqué ser lo mejor. También creo que es importante tener en cuenta la cuestión social: para muchas mujeres sus condiciones laborales y sociales son tan terribles que nunca podrán plantearse una decisión así. No tienen más remedio que salir a trabajar. Es necesario que cualquier política social en este sentido vaya acompañada de una política económica y laboral fuertemente comprometida con este tipo de colectivos.
    Pero me ha encantado tu artículo y lo compartiré en un ratito en facebook!

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    1. Pues estoy contigo en todo, Paula. Amamantar es una decisión muy personal, totalmente personal! Y por supuesto no es lo mejor para todas las familias ni mucho menos. Entre otras cosas la madre tiene que querer hacerlo, y de verdad. Sin presiones. Pero eso no quita para reivindicar un mejor conocimiento de la lactancia materna a nivel de salud, de sus profesionales, a nivel cultural... Erradicar mitos, conocer efectos, etc.

      Y luego, lo que yo quiero eliminar es la creencia de que sólo las que no trabajamos podemos amamantar más de 4 meses. Eso es absolutamente falso. Independientemente de que quieras trabajar o tengas que trabajar, puedes dar el pecho mientras lo haces ("mientras" no es "en el lugar de trabajo", que esa es otra lucha). Será más o menos difícil dependiendo de multitud de factores, pero es perfectamente factible en la mayoría de los casos.

      Por supuesto muchas mujeres no pueden dejar sus trabajos. Pero es que, Paula, muchas otras ni siquiera quieren! Y tienen todo el derecho del mundo! Tanto, como las mujeres que sí quieren dejarlo y lo hacen. Ni yo soy una retrógrada por no querer trabajar, ni la que quiere trabajar es una... mala madre?? No sé, que nos dejen en paz a todas... parece que tenemos la carga de 100 años de lucha feminista en nuestras espaldas y eso es muy injusto. Y no, no soy más feminista por querer ser ejecutiva o periodista o luchadora de sumo y no querer amamantar a mis hijos.

      Un saludo!

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  16. Plas, Plas. Plas... A sus pies. Estoy muy de acuerdo con lo que dices. Libertad de elección, esa es la clave. Gracias por este post.

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    1. Sí, y que dejen de manipularnos ya! Este mundo está del revés... Gracias Diana, saludos!

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