domingo, 1 de febrero de 2015

Cosas que dicen (II)

Con los 4 años de Leo ha llegado una etapa divertidísima, que es la de hablar con tu hijo dejando que la conversación alcance cotas hipersurrealistas, o simplemente descojonarte con sus ocurrencias o abrir la boca o dejar que se te caiga la baba... Leo se expresa bastante bien y eso unido a su inocencia de niño da como resultado muy buenos momentos.

El otro día le voy a buscar al colegio. Llevaba una falda que no uso demasiado, de colores claros y con mucho vuelo. Mi hijo, con una voz llena de admiración, sorpresa y alegría me dice:
-¡Mamá, pero qué guapa estás con esa falda! ¡Me gusta muchísimo! ¿Por qué no te la pones más?

 En el centro comercial este fin de semana; se ha subido ya dos veces en los coches y ve los animales peludos ésos en los que te montas y que van con batería, supongo. 2 € unos minutos. Le digo que no puede montarse porque no tenemos dinero. -¿Pero cuánto vale, mamá? -Dos euros, Leo. -¿Y no tienes dos euros? -No, Leo, para esto no. Entonces ve a un niño delante de él montado en uno y exclama: -¡mira mamá, ese niño tiene dos euros!

Leyendo el cuento Algún día ("me gusta mucho este cuento mamá, ¡es que me gusta muchísimo!"), me dice que él quiere ser una mamá también y tener una hija.

-Pero Leo, en todo caso serás un papá, no?
-Ah claro, es verdad, porque yo soy un niño, que no me daba cuenta -me dice risueño. Muchas veces utiliza la frase "no me daba cuenta" o "me he equivocado". Me encanta porque lo dice siempre riéndose o al menos sin avergonzarse de ello.
-Pero es que -continúa- yo quiero ser una mamá como ésta. Y señala la del cuento. -Bueno... no, yo quiero ser una mamá... ¡como tú!

Ahora está muy maternal, coge a sus bebés y los abraza, los acuna, les lleva en brazos de un sitio a otro... Hoy me ha dicho que yo era la mamá y él el papá. Primero lo cogía uno y luego otro, yo le daba teta, él lo dormía... Luego me ha dicho que él era la mamá y yo el papá. Lo tenía yo en brazos y me lo ha pedido. Mientras lo cogía decía en voz baja: -prefiere estar con mamá. 

Hace poco, jugando a lo mismo, él era la mamá y yo la abuela. -Y tú vienes a verle, ¿vale? -Vale, decía yo. Iba, saludaba, preguntaba si podía coger al bebé (a veces me lo daba Leo directamente), y cuando lo tenía unos segundos en brazos me decía: -Ya. ¿Me lo das? Lo siento, es que quiere estar con su mamá. Y lo cogía y le susurraba: -ya ya ya...

¡Os prometo que yo no he hecho eso con Nora! Con él sí lo hacía, ¡jajaja!

Y es que Leo se ha convertido en un niño muy cariñoso, nos da besos y abrazos muy a menudo y se le ve muy muy feliz. Estoy muy contenta con su evolución, las rabietas siguen pero son menos y y un poco menos intensas. Sigue llorando y enfadándose mucho pero es consciente de ello y creo que no le gusta. Intenta superarse aunque su intensidad, su ira y su hipersensibilidad se lo ponen difícil. Y sus padres a veces también, porque nos estresamos y potenciamos todo lo malo. El gran círculo vicioso. Pero él madura, a su ritmo, poco a poco pero madura y se le nota; cada vez es más comprensivo, ahora ya cuenta algunas cosas del colegio (el año pasado nada en absoluto). Hemos superado ese primer año de escolarización tan difícil, con tanta presión y ansiedad, que se reflejaba incluso en terrores nocturnos. Ahora sale del colegio dando saltos de alegría y diciendo que se lo ha pasado muy bien, y esa alegría le dura, no como en primero de infantil, que antes de llegar a casa ya había tenido su primer berrinche. Y hace poco me acordaba de que hace ahora un año no era capaz de andar sin protestar más de 15 metros. Lloraba y lloraba pidiendo brazos, decía constantemente que estaba cansado, la silla había desaparecido de su vida a la fuerza porque si no no daba ni un paso... Y ahora corre y anda y vuelve a correr sin decir nada... En todo caso algo como: 

-Mamá, ¿a que he andado mucho y no me he cansado nada? No he dicho ni una vez "mamá, estoy cansado", porque no me he cansado porque yo soy mayor, y por eso no me canso.

Sus razonamientos son así, muy "circulares", muy reiterativos y muy explicados con mucho detalle, jajaja.


Pero lo mejor, con diferencia, que me ha dicho últimamente es esto:

-Mamá, ¿sabes qué? Que yo quiero mucho a Nora. La quiero hasta el infinito. Y, ¿sabes? El infinito está muy lejos, en el cielo. A ti también te quiero mucho, ¿eh? Pero a Nora más, porque la quiero hasta el infinito.



16 comentarios:

  1. Hola: Leo está en la mejor etapa y lo más importante es que es un niño muy despierto y cariñoso por lo que nos cuentas... me reí con lo de los 2 euros y exclama lo del otro niño... nuestros peques no dejan de sorprendernos... seguimos en contacto

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  2. Oleee plas plas plas por ese Leo que da pasos de gigante, está super gracioso para darle bocaicos!!!!! Cuánto me alegro de que sus enfados menguen!!! Y la última frase para enmarcarrrrr! Besicos playeros.

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    1. Sí, la última frase me dejó loca! Ahora tienen una relación muy muy divertida y entrañable. Más besos para ti, playeros no, por desgracia! :-)

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  3. Ay, si se me saltan las lágrimas, qué cariñoso y qué lindo es.

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    1. Sí lo es, sí. :-) No llores mujer... no será que tienes las hormonas revolucionadas? ;-) Que hace mucho que no se te ve... Un beso!!

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  4. Ayyyyyyyy pero si a este niño hay que comérselo!!! no te los has comido un poquito en todas estas ocasiones!!?? pero qué cariñoso y ocurrente y precioso...Están en una edad preciosa!!!

    Besossssss

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    1. Jajaja el próximo post lo voy a hacer sobre sus rabietas, ya veréis qué cariñoso y ocurrente se pone!!! :-D Un beso!!

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  5. ayy que majo,no me extraña que te rias,que cosas tiene jajaja, y que quiera tanto a su hermana ya tiene que ser la leche; la mia tambien es muy sensible y este año empieza el cole,estoy temblando a ver si hago un post dedicado al tema,de momento la que tiene pesadillas con este tema soy yo,no tengo ninguna gana...
    Besos

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    1. Es verdad, que allí es a los dos años! Pero bueno supongo que será más como una escuela infantil que como un cole, no? No te dicen que les lleves controlando esfínteres, habrá menos normas... No??

      No te voy a mentir, yo lo pasé mal, pero es que Leo lo pasaba mal también. Si ves que tu hija se adapta con relativa rapidez, seguro que te relajas enseguida! Al final no es tan horrible como nos lo imaginamos! Un beso.

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  6. Mira, que sepas que a mi me dice eso mi niño, lo de que quiere ser una mamá como yo y me derrito directamente.
    Vaya ricura de niño, qué buen trabajo estáis haciendo. Muakkkkkk

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    1. Gracias preciosa, el mérito es todo suyo! Bueeeno un poco nuestro también, pero muy muy poco, en serio.

      Un besazo!

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  7. Estoy empezando a leerte y ya me he enganchado, qué monada de nene :) :)

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    1. Muchas gracias! Me pasaré por tu blog, un saludo!

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